Qué es
Mirar de cerca, con método
El colposcopio es, en esencia, una lente de aumento potente con una buena fuente de luz. No se introduce en el cuerpo: permanece a distancia, como unos prismáticos. La exploración en sí se realiza con un espéculo, igual que una citología.
Lo que aporta la colposcopia es la posibilidad de ver lo que a simple vista no se ve. Al aplicar unas soluciones sobre el cuello del útero —ácido acético diluido y, en ocasiones, lugol—, las zonas con cambios celulares reaccionan de forma distinta al tejido sano y se hacen visibles. Eso permite dirigir la biopsia exactamente allí donde tiene sentido tomarla, en lugar de hacerlo al azar.
Una idea que tranquiliza: la colposcopia no es una prueba que se haga «porque hay algo malo». Es la herramienta que permite descartar que lo haya, o encontrarlo cuando todavía es fácil de tratar. En una parte importante de las colposcopias que realizo, el resultado es que no hay nada relevante.
La consulta, minuto a minuto
Qué va a pasar exactamente
Saber de antemano lo que va a ocurrir reduce la mitad de la tensión. Este es el recorrido habitual de una colposcopia en consulta:
Hablamos antes de explorar5 min
Repasamos el motivo de la prueba, tus resultados previos, la fecha de tu última regla, si tomas anticoncepción y cualquier antecedente relevante. También es el momento de preguntar todo lo que quieras.
Colocación del espéculo1 min
Igual que en una citología. Puede resultar algo molesto, pero no doloroso. Si en algún momento sientes dolor, dilo: hay maneras de ajustarlo.
Observación y soluciones3–5 min
Se observa el cuello con aumento y se aplican ácido acético y, si procede, lugol. El ácido acético puede producir un ligero escozor pasajero. Aquí es donde suelo ir explicando en voz alta lo que voy viendo.
Biopsia, solo si es necesaria1 min
Si aparece una zona que conviene analizar, se toma una muestra muy pequeña. Se siente como un pellizco breve. No siempre hace falta: depende de lo que se vea.
Explicación y plan5 min
Antes de que te vayas, comentamos la impresión de lo observado, cuándo estarán los resultados si se ha tomado biopsia y qué opciones habrá según lo que salga. Nadie debería salir de una consulta sin saber qué viene después.
Antes y después
Cómo prepararse
- Fecha. Es preferible no estar con la regla. Cualquier otro momento del ciclo es válido.
- Las 48 horas previas. Conviene evitar relaciones con penetración, duchas vaginales, óvulos y cremas vaginales, porque pueden dificultar la valoración.
- Embarazo. La colposcopia puede realizarse durante la gestación, con criterios específicos. Indícalo si estás embarazada o crees que puedes estarlo.
- Después. Puedes hacer vida completamente normal. Si se ha tomado biopsia, es habitual un manchado escaso durante unos días, a veces oscuro por la solución hemostática que se emplea. Se recomienda evitar relaciones con penetración y baños de inmersión unos días.
Consulta si aparece sangrado abundante (mayor que una regla), fiebre o dolor intenso en los días posteriores. Son situaciones poco frecuentes, pero conviene valorarlas.
Qué se estudia
No solo el cuello del útero
La patología del tracto genital inferior abarca tres territorios que a menudo se estudian en la misma consulta, porque comparten mecanismos y a veces se presentan juntos.
Si hace falta tratar
Qué opciones existen
Conviene insistir en que la mayoría de las colposcopias no terminan en tratamiento. Cuando sí es necesario, las opciones habituales son:
- Escisión de la zona de transformación (conocida como LLETZ o asa diatérmica): retira la zona afectada con un asa fina. Se realiza en consulta o en quirófano ambulatorio, con anestesia local, en pocos minutos. Es el tratamiento más frecuente de las lesiones de alto grado y permite además analizar el tejido extraído.
- Tratamientos destructivos locales, en casos seleccionados en los que la lesión es plenamente visible y no se requiere estudio del tejido.
- Tratamiento médico, en determinadas lesiones vulvares.
- Seguimiento activo, que también es una decisión terapéutica legítima cuando lo razonable es dar tiempo al organismo.
Tras cualquier tratamiento se establece un plan de controles, generalmente con prueba de VPH, que es el mejor indicador de que la lesión se ha resuelto.
Cuándo pedir cita
Motivos habituales de consulta
- Te han indicado una colposcopia y quieres saber exactamente en qué consiste.
- Tienes una citología alterada o un VPH positivo pendiente de estudiar.
- Notas picor, escozor o molestias vulvares persistentes que nadie ha llegado a explicarte.
- Estás en seguimiento tras un tratamiento cervical previo.
- Te han propuesto un tratamiento y quieres entender bien las alternativas antes de decidir.
Preguntas frecuentes
Lo que más me preguntan
¿Duele la colposcopia?
La exploración en sí no duele: es comparable a una citología. Lo que puede resultar algo molesto es la colocación del espéculo, y el ácido acético produce a veces un escozor pasajero.
La biopsia, cuando se realiza, se siente como un pellizco breve. Dura un instante y no requiere anestesia. Dicho esto, cada persona tiene un umbral distinto: siempre puedes decir que pares.
¿Cuándo tendré los resultados de la biopsia?
El plazo depende del laboratorio de anatomía patológica, y suele situarse entre dos y cuatro semanas.
En la propia consulta te daré una impresión de lo observado, que orienta bastante, aunque la palabra definitiva la tiene el análisis del tejido.
¿Un tratamiento cervical afecta a la fertilidad o a un futuro embarazo?
Las escisiones actuales son mucho más conservadoras que las de hace décadas y retiran la menor cantidad de tejido posible.
No afectan a la capacidad de quedarse embarazada. Sí existe, en escisiones amplias o repetidas, un ligero aumento del riesgo de parto prematuro, que se tiene muy en cuenta al decidir el tratamiento en mujeres con deseo gestacional. Es una conversación que merece tenerse antes, no después.
¿Puedo ir acompañada?
Sí, y en muchos casos ayuda. También puedes pedir ver lo que se está observando: a algunas mujeres les tranquiliza y a otras no, y ambas respuestas son perfectamente razonables.
Tengo la menopausia. ¿Cambia algo?
Puede cambiar la técnica. Tras la menopausia, la zona de transformación tiende a situarse dentro del canal cervical y a veces no resulta completamente visible, lo que se denomina colposcopia no valorable.
En esos casos se recurre a un estudio del canal o, en ocasiones, a preparar previamente el tejido con estrógenos locales para mejorar la valoración.